martes, 5 de enero de 2016

BELÉN MONUMENTAL - Claustro bajo de la S.I. Catedral de Burgos

El Claustro Bajo de la S.I. Catedral de Burgos acoge desde el 15 de diciembre hasta el 6 de enero un Belén Monumental: "Una recreación única en el mundo". Instalado por el Regimiento de Transmisiones 22. 

Dicho Regimiento de Transmisiones está presente en las navidades burgalesas desde hace 23 años. 

El escenario que se presenta es una gran recreación catequética que recoge la Historia de la Salvación desde sus mismos comienzos: creación, escenas bíblicas tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, momentos más representativos de la vida pública de Jesús y especialmente los misterios correspondientes a la anunciación, visitación y alumbramiento de Nuestro Señor. 

domingo, 3 de enero de 2016

Delegación Diocesana de Catequesis: Sigüenza - Guadalajara


CATEQUESIS PARA UN NUEVO TIEMPO

Generalmente, el Año Litúrgico, con sus etapas, es el que nos va marcando el acontecer catequético. Durante el tiempo del Adviento comenzamos un nuevo año y nos preparamos para la llegada del Señor. Ahora con las vacaciones escolares damos también asueto a las catequesis y nos privamos de una de las fiestas más importantes de nuestra religión: la Navidad, que concluirá con la fiesta del Bautismo del Señor. Después volveremos a comenzar un tiempo ordinario que desembocará en la Cuaresma, tiempo de preparación para la Pascua.

Casi siempre estamos comenzando un tiempo nuevo, por ello la Iglesia requiere una “catequesis para un nuevo tiempo”. 

Ciertamente son muchas las cosas que han cambiado y por esta razón hemos de estar a la altura de las circunstancias. La Nueva Evangelización nos invita a vivir este nuevo tiempo con alegría, con ilusión, con convencimiento, con fe, con un nuevo ardor misionero, etc. 

No es tiempo para lamentaciones y sí para contemplaciones. Para contemplar la situación actual por la que hoy en día pasa la gente y poder acompañar a cada persona en el período concreto en el que se encuentre.

viernes, 1 de enero de 2016

María, madre, modelo y maestra de los catequistas


María, mamá de Jesús,
Señora
de la entrega generosa.
Tú nos muestras
el rostro materno
del Dios bueno, que es padre
y madre de todos,
que hizo los cielos y la tierra,
que nos regaló el universo
y la vida,
que nos ofrece su amor
para compartir con él
sus anhelos, su esperanza,
su proyecto.

María, modelo para seguir,
Señora del testimonio fiel.
Tú nos señalas
por donde pasa el evangelio
en nuestros días.
Tú nos muestras cómo vivir
tras los pasos de tu hijo
en nuestra historia.
En tu vida,
llevaste a la práctica
la fe de Jesús,
la hiciste carne
en tu propio cuerpo,
y por eso, te llamamos feliz,
dichosa, bienaventurada,
porque el Señor
hizo en ti maravillas.

María, modelo de apertura
a la irrupción de Dios
y sus llamados;
modelo de escucha
atenta a la Palabra,
para guardarla,
para meditarla,
para encontrar en ella
el sentido, la fuerza,
el camino;
modelo de entrega,
generosa, sin retaceos,
donación total y gratuita,
libre en las manos de Dios,
para hacer su voluntad
y generar vida;
modelo de seguimiento
en la adversidad,
en el silencio de Dios,
fortaleciendo la fe
en la paciencia histórica,
y la confianza
en los planes de Dios;
modelo de solidaridad,
de amor eficaz,
comprometido,
lleno de compasión
y misericordia,
como el amor de Jesús,
pronto a la acción
y al servicio.

María,
maestra y pedagoga de la fe,
Señora del Espíritu.
Tú nos enseñas
a conocer a Dios
y a sus caminos.
Tú vas abriendo huellas,
señalando rumbos,
esclareciendo horizontes.
Acompaña nuestra marcha,
camina cerca nuestro,
ayúdanos a discernir
lo que Dios quiere y busca
de nosotros,
enséñanos cómo
y dónde buscar
a Dios y a su proyecto.
Danos fuerzas
para conformar
nuestra vida al Evangelio
y producir frutos
de vida nueva
en nuestras comunidades.



María,
tú eres madre,
modelo y maestra
de los catequistas.
Junto a tí
queremos aprender
a vivir
y a transmitir el evangelio.
Ilumina nuestro caminar
para encontrarnos con
el rostro del Padre.
Que seamos, como vos,
generadores
de la vida de Dios.
Alienta nuestra entrega
para vivir como Jesús.
Para actualizar sus actitudes,
para concretar sus opciones,
para sentir, creer y actuar
como tu hijo.
Que seamos como vos,
testigos activos del Evangelio
y del Reino.
Conduce nuestros encuentros
para enseñar con fidelidad
la vida del Espíritu.
Para hacer nacer la fe,
para activar la solidaridad,
para motivar la oración,
para convocar
al compromiso,
para hacer concreto el amor,
para mantener
viva la esperanza.
Que seamos como vos,
espejos vivientes
del Dios del Magnificat.

María, madre en la fe,
modelo en el amor,
maestra en la esperanza,
Señora del Espíritu,
camina con nosotros
hacia el Reino de Jesús.







Marcelo A. Murúa

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Catequistas de la misericordia

Don Amadeo se dirige a los catequistas de su diócesis (Plasencia), pero como presidente de la Subcomisión de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española, se expresa para todos los catequistas.

Queridos catequistas:

Antes de un mes, si Dios quiere, nos encontraremos todos en una jornada que va a ser muy especial para los que por vocación os dedicáis a la transmisión de la fe en nuestra Diócesis de Plasencia. El próximo día 23 de enero estáis convocados al Encuentro Diocesano de Catequistas, que en este Año Jubilar de la Misericordia será también la ocasión de que pasemos por la Puerta Santa, al encuentro del amor misericordioso del Padre. Os animo a todos a participar en este acontecimiento de gracia y misericordia

Con esta carta cumplo además lo que os prometí y os hablo de vuestra identidad y de vuestro quehacer en la catequesis de iniciación cristiana en nuestras parroquias. Lo hago como vuestro obispo, pero también porque, reflexionando sobre vuestra identidad y misión, reflexiono sobre la mía. El obispo es el primer catequista de la diócesis y, por eso, comparte con vosotros la misma vocación: la de transmitir la fe de la Iglesia a otros, la de ser, como ha dicho el Papa Francisco, “testigos de la memoria de Dios”.“El catequista es aquel que custodia y alimenta la memoria de Dios; la custodia en sí mismo y la sabe despertar en los otros”. Como veis, es muy hermosa nuestra identidad y es muy gratificante nuestra misión. Ser catequista es gracia, es elección, es llamada del Señor a través de la Iglesia.

Evidentemente, toda gracia lleva aparejada una gran responsabilidad, y en el caso de la vocación del catequista se le pide que sea testigo, maestro y educador de la fe. Por eso, la primera y esencial condición para ser catequistas es estar muy bien asentados en la vida cristiana, en lo fundamental de la experiencia de fe que comparten en la parroquia. La misión del catequista no es sólo hacer, es ser y crecer haciendo en lo que son, porque eso es en definitiva lo que luego dan, lo que realmente son. Cuanto más se entreguen a la tarea que realizan, más descubrirán que no pueden dar sin tener, que no pueden ser maestros si no son testigos de la fe que transmiten. Y son lo que va haciendo en ellos El que los elige, los llama y envía.