viernes, 22 de septiembre de 2017

Homilía de Juan García para Misas con niños - Domingo 25º T.O.

lecturas: Is 55,6-9    Sal 144    Fp 1,20-24. 27    Mt 20,1-16


Isaías: Buscad al Señor mientras se le encuentra, abandone el malo su camino y  al Señor que es rico en perdón. Mis planes no son los vuestros, tan lejos como está el cielo de la tierra están mis planes de los vuestros. Mis caminos son más altos que los vuestros.
Salmo: Te bendeciré Dios mío y bendeciré tu nombre. El Señor es bueno y justo.
Filipenses: Cristo será glorificado en mi cuerpo por mi vida o por mi muerte. Deseo morir para encontrarme con EL pero es necesario quedarme para trabajar por el evangelio.
Mateo: El propietario sale al amanecer a contratar jornaleros y queda con ellos en un denario, y sigue contratando hasta la tarde, al pagarle le paga a todos por igual y los primeros se quejan ¿no tengo libertad para darle lo que quiera a cada uno. Últimos serán primeros.


SIGNOS QUE VAMOS A UTILIZAR:

Necesitamos varios chicos... que se les pregunta....¿Qué deseos u objetivos tienes tú para este nuevo curso que empieza?.... uno dice sacar muy buenas notas, otro dice ser el mejor jugador del equipo, otro dice llevarme muy bien con mi familia y amigos, ser buena persona, etc......
otros chicos van a ir quitándole las ganas de hacer las cosas bien.....no estudies, es un rollo...... no entrenes es muy cansado...... no te esfuerces, no merece la pena.... vive la vida a tope..
......

HOMILÍA

1) Empezamos el curso, es momento de deseos, de propósitos,  porque todos queremos lo mejor, ¿pero qué es lo mejor?
a)  PREGUNTAMOS A LOS CHICOS VOLUNTARIOS SOBRE SUS PROPÓSITOS PARA EL CURSO......¿Qué deseos tienes para este curso que empieza? …..voy a sacar buenas notas, este curso no me va a quedar ninguna, voy a estudiar todos los días, voy a ser el mejor jugador del equipo, voy a llevarme muy bien con mis padres, hermanos y amigos, voy a ser solidario. Voy a ser una buena persona....etc.
i) Y hacemos estos propósitos porque reconocemos nuestros errores: “no he trabajado lo suficiente, no he tenido disciplina,  soy perezoso, soy egoísta...etc…”
ii) .Y es verdad.... sois niños, pero no tontos, creo que cualquiera de vosotros reconoce sus errores del curso anterior......
2) Pero empezamos el nuevo curso.... es el momento de comenzar fuerte....¿Pero conseguir las cosas es fácil o difícil?
a) Es muy difícil... porque luego llega la realidad de cada día......y nos encontramos con las dificultades.....la pereza, los amigos que nos llevan por otros caminos..... GRUPO DE CHICOS QUE LES INSTA A NO ESTUDIAR NI TRABAJAR Y tira de ellos para llevárselos por malos caminos............

martes, 29 de agosto de 2017

VUELTA A EMPEZAR

      Un nuevo curso está a la vuelta de la esquina. El período   prácticamente, ha concluido. Aún puede que en esta primera quincena de septiembre se disfruten algunas vacaciones en torno a la Solemnidad de la Natividad de Nuestra Señora, que nuestra capital acoge con casetas, atracciones, conciertos y multitud de actividades que se proponen para las ferias y fiestas de Nuestra Señora la Virgen de San Lorenzo. También en muchos de nuestros pueblos de nuestra archidiócesis disfrutamos con diversidad de acciones que nos preparan para tal natalicio en la gran infinidad de advocaciones de la Virgen María.
            Un curso nuevo que traerá consigo novedades: familias que se acercarán por primera vez a nuestras parroquias para informarse por las catequesis de Iniciación cristiana, catequistas que se estrenarán en esta misión tan necesaria para la vida de nuestras comunidades, jóvenes que “en pandilla” –también- se harán presentes en los despachos parroquiales para mostrar su deseo de continuar su catequesis que les ayude a integrarse definitivamente en la Iglesia, matrimonios y papás nuevos, personas que se ofrecerán para múltiples tareas evangelizadoras de la parroquia, incluso algún cambio de sacerdote.
            Este curso, también, para mí será novedoso, paso de las parroquias de Aguilarejo, Cigales y Corcos del Valle, a la de Íscar. Cuando uno comienza algo nuevo surgen temores y esperanzas, al tiempo que se sufre el desprendimiento de lo que se deja, pero también se entremezcla con deseos de “volver a empezar”. Un nuevo ciclo comenzará en mi vida, que afronto desde ya con mucha ilusión y ganas. Ruego vuestra oración para que la nueva misión que el obispo me confía la pueda desarrollar con la ayuda de tantos catequistas y agentes de pastoral como cuenta nuestra querida archidiócesis de Valladolid.
            Volver a empezar no quiere decir comenzar de cero. Los creyentes formamos parte de un pueblo con muchos siglos de trayectoria: unos a otros nos pasamos el testigo, el relevo, para continuar la misión comenzada por nuestros predecesores en la fe. Lo único que cambian son las circunstancias, el contexto; la coyuntura anima a ser creativos y realistas. El tiempo de la Iglesia es diferente al de ayer. Sabemos que no vivimos en tiempos de cristiandad, por ello no pretendamos hacer y hacer, con escasez de mano de obra, pues muchas veces no llegamos y nos frustramos, sino que lo que hagamos sea desde el Señor.
            Dios está con nosotros, esta es la afirmación más rotunda para la confianza. Él es quien nos va poniendo en el lugar adecuado, en el lugar que precisa. Para ello se sirve de sus mediaciones.
            No tengamos miedo a volver a empezar, a las novedades, el Espíritu Santo inspira a su Iglesia un aire fresco que le conserva joven, actual y llena de vitalidad para afrontar los retos y desafíos que se presentan. Instalarse en lo viejo puede llevar al aburguesamiento. Sigue siendo el tiempo de la corresponsabilidad, descubramos nuestra responsabilidad común en la Iglesia. Os necesito.

martes, 18 de julio de 2017

¿Puedes ser catequista si no tienes experiencia de fe ni testimonio que contar? Responde Monseñor Luis F. Ladaria, SJ.


Son muchos los movimientos eclesiales que enseñan a sus evangelizadores a anunciar el evangelio desde su testimonio personal. Estos evangelizadores aprenden a explicar cómo ellos, personalemnte, conocieron a Cristo, cómo apostaron por Él o se enamoraron de Él, como Dios les guió, o salvó o transformó y sigue haciéndolo en el día a día...

Esto, que puede oírse con frecuencino es, sin embargo, algo que los niños o adolescentes escuchen mucho de sus catequistas parroquiales, que por lo general se centran en exponer un temario teórico de un libro (y, a veces, hacer rezar).

Sin testimonio, no hay catequesis
Sin embargo, el nuevo Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el jesuita español Luis Francisco Ladaria, ha asegurado en un simposio internacional sobre catequesis que “si no hay testimonio no hay catequesis ni conocimiento”, puesto que “es un elemento esencial de la fe y de su transmisión” .

“Es el testimonio lo que nos hace creyentes, a través de los tiempos y de los siglos”, sostuvo Ladaria durante el
Simposio Internacional Catequético realizado en Buenos Aires, Argentina, entre el 11 y el 14 de julio de 2017.

La fe lleva al amor, y el amor nos transforma
Analizando la primera encíclica del Papa Francisco ´Lumen Fidei´, la cual, dijo, “de algún modo completa las otras encíclicas del Papa Benedicto XVI”, explicó que la luz de la fe lleva al amor y que “los creyentes son transformados por el amor” y de esa manera el testimonio de cada uno se convierte en algo “imprescindible de la transmisión de la fe”.

miércoles, 12 de julio de 2017

"VENID... Y OS ALIVIARÉ"

El domingo pasado pudimos escuchar en el Evangelio, palabras de Jesús, que nos decían: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré". Así el Señor nos exhortaba a estar con Él, porque ahí es dónde encontraremos nuestro descanso.
 
Nos encontramos en la estación de verano y para muchos de nosotros el ritmo es muy diferente a esos nueve meses que llamamos curso.
 
Las catequesis, generalmente se interrumpen hasta septiembre, que es cuando los niños comienzan el colegio. las parroquias bajan el pistón de sus actividades, y, el Señor nos invita a encontrar la paz, la tranquilidad, ese oasis de sombra y agua fresca que necesitamos.
 
Descansar no quiere decir: "no hacer nada". Los niños saben muy bien por sus padres, que durante las vacaciones, también hay que dar tiempo a la lectura, a hacer algún ejercicio que otro de mates, etc. Lo que está claro es que hemos de aprender a trabajar, pero también a descansar. El descanso es necesario para recuperar fuerzas y mejorar nuestra convivencia. A veces se nota la falta de descanso.
 
Aprovechemos para decelerar y contemplar la vida con todos nuestro sentidos:
 
- Ver los colores de la naturaleza
- Oír el silencio elocuente.
- Gustar el sabor de la amistad.
- Palpar, acercándonos a las realidades que nos rodean.
- Oler, como dice el Papa Francisco, a oveja.
 
Feliz verano para todos, feliz descanso.

sábado, 1 de julio de 2017

AULA REGIONAL DE VERANO

"La familia y la transmisión de la fe" ha sido el tema de esta Aula Regional de Verano, que ha tenido dos momentos, el primero en la Casa de Espiritualidad de Segovia, donde hemos podido escuchar las magníficas ponencias de D. Antonio Ávila; y la segunda parte ha tenido lugar en Cuéllar, donde hemos visitado la exposición de las Edades del Hombre: Reconciliare.
Unos cincuenta catequistas de Iglesia en Castilla o la Región del Duero hemos participado durante esta jornada y media.
 
Han sido unos días muy ricos para aprender, para intercambiar impresiones, para orar, celebrar la fe, visitar -con guía- la ciudad de Segovia durante la noche y poder apreciar esta bella exposición catequética de Reconciliare.
 

Todos nosotros nos vamos con muy buen sabor de boca. Sabemos que la mies es mucha, los obreros son pocos, pero tenemos la fuerza de Jesús el Señor para continuar su obra por todo el mundo.
 
El próximo año el equipo de la Región del Duero seguiremos organizando actividades para nuestros catequistas, además de continuar con la reflexión que nos caracteriza desde hace muchos años.

¡GRACIAS CATEQUISTAS!


            En plena estación de verano los catequistas descansan de la labor catequizadora que realizan a lo largo del curso pastoral. El tiempo estival cunde para mucho y estoy seguro que nuestros agentes de pastoral sabrán reponerse para afrontar fuerzas y emprender en unos meses su misión encomiable en la Iglesia.
            La comunidad cristiana necesita a los catequistas, esos hombres y mujeres que –muchas veces- participan en “mil y una realidad” de la dinámica diaria de nuestras parroquias. ¿Por qué? pues porque escuchan el Evangelio de cada día, lo asimilan, lo intentan “reflectir” en su propia vida y esto les hace dóciles y muy disponibles. Esta actitud les acredita para estar en la primera línea de la evangelización, para ser nuestros evangelizadores más inmediatos, ministros al servicio de la Palabra de Dios.
            Un catequista no se desprende de la bata cuando parece termina su trabajo, como en otros tipos de profesiones. No realizamos una función sino una misión y por ello estamos revestidos de la librea de Cristo con la que desarrollamos la tarea encomendada por el Señor en todo tiempo y lugar; ya sea con los niños de su grupo, o, también con su propia familia. El pueblo de Dios mira a los catequistas como referentes, con autoridad moral dentro de la Iglesia.

La Iglesia necesita catequistas con mucho celo y ardor misionero, enamorados del Señor y con el deseo único de hacer lo que Él nos diga (cf. Jn 2, 5). Nuestras comunidades cristianas habrán de ser semillero de vocaciones, donde brote la llamada de Dios al ministerio de la catequesis. Nuestro mundo precisa hombres y mujeres, catequistas, que armados de fe puedan combatir al enemigo que no descansa: pereza, soberbia, tristeza, animadversión, indiferencia, etc. Catequistas, al menos de corazón joven, y con deseos de formación; no amedrentados y preparados para la batalla hoy. Ejercitados en la relación personal con Dios, oración; el trato con Él permitirá que cada vez seamos más Él y menos nosotros (cf. Jn 3, 30), pues el Señor desea que –también por mediación nuestra- todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (cf. 1Tim 2, 4).