sábado, 30 de noviembre de 2013
miércoles, 27 de noviembre de 2013
ESCUELA DIOCESANA DEL CATEQUISTA

HOY TENEMOS ENCUENTRO PRESENCIAL DE LA ESCUELA DIOCESANA DEL CATEQUISTA EN EL ESTUDIO TEOLÓGICO AGUSTINIANO, A LAS 20,00H.
TEMA - 2: EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO.
martes, 26 de noviembre de 2013
Niña María - Colegio "Amor de Dios"
¡GRANDE ES
EL AMOR DE DIOS!
Un año más hemos recordado
a María en esta fiesta tan bonita y entrañable de su presentación en el Templo.
En Ella vamos descubriendo unos valores que en su día recordamos, y le pedimos
que nos ayude a vivirlos en plenitud, como niños, jóvenes y como adultos.
Nos hemos preparado para esta fiesta con un
triduo, tres días en los que hemos reflexionado sobre tres cualidades de la
vida de María que queremos también nosotros imitar. El primer día: María atenta a las necesidades de los demás; el
segundo sobre el silencio de María , y el tercer día sobre la actitud de María
ante el dolor. Hemos querido decirle a María a lo largo de estos días, que nos
ayude a parecernos a ella; que estemos atentos a las necesidades de los
más cercanos a nosotros, que aprendamos a estar en silencio para escuchar a Dios y a los demás, y que aprendamos como ella también del dolor y del sufrimiento que a veces la vida nos presenta. Con alegría hemos celebrado esta fiesta agradeciéndola su presencia en nuestro caminar diario. Nos acercamos a ella para presentarle también las necesidades del mundo: la necesidad de paz, de trabajo, de unión en las familias… En este curso en que celebramos con alegría los 150 años del nacimiento de la congregación de las hermanas, con la procesión y las diferentes celebraciones religiosas quisimos orar unidos para que a través de María estemos cada vez más cerca de Dios y más cerca a los demás.
Un nuevo curso, la fiesta
de domingo, 24 de noviembre de 2013
HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
SANTA MISA DE CLAUSURA DEL AÑO DE LA FE
EN LA SOLEMNIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
EN LA SOLEMNIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
Plaza de San Pedro
Domingo 24 de noviembre de 2013
Domingo 24 de noviembre de 2013
La solemnidad de Cristo Rey del Universo, coronación del año litúrgico, señala también la conclusión del Año de la Fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, a quien recordamos ahora con afecto y reconocimiento por este don que nos ha dado. Con esa iniciativa providencial, nos ha dado la oportunidad de descubrir la belleza de ese camino de fe que comenzó el día de nuestro bautismo, que nos ha hecho hijos de Dios y hermanos en la Iglesia. Un camino que tiene como meta final el encuentro pleno con Dios, y en el que el Espíritu Santo nos purifica, eleva, santifica, para introducirnos en la felicidad que anhela nuestro corazón.
Dirijo también un saludo cordial y fraterno a los Patriarcas y Arzobispos Mayores de las Iglesias orientales católicas, aquí presentes. El saludo de paz que nos intercambiaremos quiere expresar sobre todo el reconocimiento del Obispo de Roma a estas Comunidades, que han confesado el nombre de Cristo con una fidelidad ejemplar, pagando con frecuencia un alto precio.
Del mismo modo, y por su medio, deseo dirigirme a todos los cristianos que viven en Tierra Santa, en Siria y en todo el Oriente, para que todos obtengan el don de la paz y la concordia.
Las lecturas bíblicas que se han proclamado tienen como hilo conductor la centralidad de Cristo. Cristo está en el centro, Cristo es el centro. Cristo centro de la creación, del pueblo y de la historia.
1. El apóstol Pablo, en la segunda lectura, tomada de la carta a los Colosenses, nos ofrece una visión muy profunda de la centralidad de Jesús. Nos lo presenta como el Primogénito de toda la creación: en él, por medio de él y en vista de él fueron creadas todas las cosas. Él es el centro de todo, es el principio: Jesucristo, el Señor. Dios le ha dado la plenitud, la totalidad, para que en él todas las cosas sean reconciliadas (cf. 1,12-20). Señor de la creación, Señor de la reconciliación.
Esta imagen nos ayuda a entender que Jesús es el centro de la creación; y así la actitud que se pide al creyente, que quiere ser tal, es la de reconocer y acoger en la vida esta centralidad de Jesucristo, en los pensamientos, las palabras y las obras. Y así nuestros pensamientos serán pensamientos cristianos, pensamientos de Cristo. Nuestras obras serán obras cristianas, obras de Cristo, nuestras palabras serán palabras cristianas, palabras de Cristo. En cambio, La pérdida de este centro, al sustituirlo por otra cosa cualquiera, solo provoca daños, tanto para el ambiente que nos rodea como para el hombre mismo.
La imagen procesional como catequesis
Alegraos conmigo (Ain Karem) (+lista de reproducción)
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