miércoles, 13 de noviembre de 2013

domingo, 3 de noviembre de 2013

Catequistas de Valladolid - Profesan la fe en Arévalo

El día 2 de noviembre, día de todos los fieles difuntos, un autobús de catequistas de la diócesis partía de la Plaza de la Universidad rumbo hacia Arévalo. En el trayecto hubo dos paradas: Mojados y Olmedo. Los 55 catequistas procedíamos de las parroquias de La Victoria, Ntra Sra de la Merced, San Fernando, San Martín, Santo Toribio, Ntra Sra del Rosario, Dulce Nombre de María - Milagrosa, Ntra Sra del Henar; y del mundo rural: Cigales, Íscar, Mojados, Pedrajas de San Esteban y Serrada.

El día no tenía otro cometido que el de profesar la fe juntos en el Año de la Fe y para ello nos servimos de algunas mediaciones: oración de laudes, unidos a toda la Iglesia, celebración de la Eucaristía en la iglesia de San Juan Bautista de Arévalo, donde nuestro delegado animó a los catequistas a vivir hondamente la fe para después poderla transmitir desde esa hondura. Recordó las palabras del Papa Francisco en el último congreso de catequistas y jubileo de catequistas celebrado en el pasado mes de septiembre en Roma: el catequista es el que custodia y alimenta la memoria de Dios. Al final de la Eucaristía nos entregó una pequeña cruz, réplica de la que lleva el Santo Padre, como símbolo de nuestra fe.

Al medio día comenzamos las tres visitas que teníamos programadas a las tres sedes de las Edades del Hombre para visitar la exposición CREDO. Esta visita fue mucho más que la contemplación de una serie de templos  y obras de arte, sino contemplar con satisfacción la transmisión de la fe plasmada en el lienzo, en las tallas, etc.,.. en la palabra del guía, en el silencio de cada uno y en lo que desde ahí podríamos pensar y sentir. Realmente surge el agradecimiento a nuestros antepasados que nos dejan muestras vivas y evidentes de su fe muy integrada en la vida cotidiana.

En el ambiente se apreciaba el olor a cochinillo, pero nosotros optamos por la mesa compartida tan propia de los catequistas. En las que unos y otros nos agasajamos con viandas variadas. Agradecemos a las RR. del "Amor de Dios" que nos acogieron en su colegio de Arévalo.

La tarde, más breve por ser los días propios del otoño más cortos pero no por ello menos intensos, la dejamos para visitar otras tres iglesias de la localidad: Santo Domingo de Silos, San Miguel y San Juan Bautista. En cada una de estas iglesias tuvimos la oportunidad no solo de apreciar el arte de las mismas, sino de hacer una breve oración y canto litúrgico, que nos ayudara a caer en la cuenta de cada una de las tres personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Para ello se nos dio en cada uno de los templos una pieza de puzzle en la que por un lado encontrábamos un oración del catequista y una imagen del titular de cada una de estas iglesias; en el reverso, un trozo del Credo. Al finalizar, las tres etapas, completamos el puzzle y profesamos todos juntos nuestra fe.

El balance que podemos hacer del día es que fue un día muy intenso, lleno de alegría, buen tiempo, cansancio corporal, convivencia, espiritual, etc.,... todo los catequistas terminaron la jornada contentos y agradecidos. Nuestro sincero agradecimiento también a ellos y a todos/as de nuestra diócesis por la misión que realizáis en la multitud de comunidades de nuestra Iglesia local de Valladolid.



Dinámica de Profesión de Fe

Esta es la dinámica con la que ayer un grupo de 57 catequistas y de sus algunas familias profesamos el Credo de la Fe en el Año de la Fe, en la ciudad de Arévalo. 

Se visitaron tres iglesias: Santo Domingo de Silos, San Juan Bautista y San Miguel. En cada una de las iglesias se nos hizo entrega de una pieza de puzzle en la que podíamos leer una oración del catequista y cantar una canción dedicada a cada una de las Personas de la Santísima Trinidad.

Al terminar el recorrido completamos el puzzle y en el dorso de las tres piezas unidas, como abajo podemos ver, pudimos leer y rezar todos juntos el CREDO.






viernes, 1 de noviembre de 2013

Coro diocesano de niños

             
El pasado domingo 27 de octubre comenzó una nueva andadura el coro diocesano de niños. Vinculado al Coro Diocesano Joven, pretende ser una herramienta para la pastoral infantil de la diócesis, mediante el cultivo de la música cristiana de distintos estilos y la participación eventual en celebraciones diocesanas con niños. El ritmo de ensayos es de tres horas cada tres semanas, distribuidas en dos sesiones de hora y media dos domingos seguidos, de 17:00 a 18:30. El lugar para ensayar es la biblioteca del Centro de Espiritualidad del Corazón de Jesús (Calle Santuario, 26). Durante el primer trimestre permanecerá abierta la inscripción de nuevos miembros, niños y niñas de entre 6 y 12 años. Los próximos ensayos serán los domingos 3, 17 y 24 de noviembre.

Santos y Santas de Dios, rogad por nosotros

Hoy es la fiesta de todos los santos. Un día muy especial para mirar hacia el cielo. Porque, cerca de Dios, están miles y miles de personas que, por lo que hicieron y dijeron, han llegado a ser santos y santas. Empezando –como dice el Catecismo de la Iglesia Católica- por la santa Madre de Dios, después los mártires y el resto de los santos (pastores, vírgenes, confesores,…), la Iglesia que peregrina por la tierra se siente muy unida a la corte celestial. Pues todos ellos fueron un reflejo del Señor mientras estuvieron en la tierra. Ahora, ellos interceden por nosotros, nos acercan a Dios.
Festejamos que Dios hace partícipes de su felicidad a todos los hombres y mujeres que han vivido en este mundo y que hoy gozan ya con Él de su felicidad para siempre. Esta fiesta ha de rebosar también nuestra esperanza y nuestros deseos de ser felices.
Por eso hoy en la Eucaristía se proclama el Evangelio de las Bienaventuranzas, en el que Jesús nos propone un proyecto de vida válido para todos los seres humanos. Un proyecto de felicidad.
Escuchemos siempre la Palabra con atención, sin prisas, el Evangelio de cada día, en la iglesia, en el hogar, la familia, en la catequesis,… la Palabra desea iluminar nuestra vida.
En las primeras bienaventuranzas Jesús invita a vivir la felicidad, presenta la pobreza, la angustia, el desprendimiento, el hambre, la sed de justicia como fundamento, como la seguridad para alcanzar la felicidad.