Santa Juana de Lestonnac (1656-1640)
gran catequista y excelente educadora
Fundadora de las Religiosas de Ntra. Señora (Compañía de María)en 1605
El amor a la verdad y el entusiasmo por la doctrina cristiana auténtica fueron las fuerzas que alentaron toda la existencia de esta incomparable mujer, luchadora, generosa, clarividente, educadora por naturaleza. Salió victoriosa, con la ayuda casi milagrosa de Dios, cuando el error la rodeó en sus años infantiles. Y eso la convirtió en ardiente defensora de la Iglesia y promotora incansable de la educación de las niñas, en un siglo en el que apenas se valoraba la cultura en la mujer y la formación de su inteligencia.
Fue pionera de muchas actitudes y estilos de servicio a la mujer en su tiempos propenso a la discriminación. Sobre todo, se sintió interesada en la educación como medio de dignificar a la persona de la mujer, ajena hasta entonces a la cultura. Con esta intención, se entregó a un trabajo eficaz e inteligente, sobre todo abriendo sus casas para formar dignas esposas y madres cristianas, que un día transmitieran a sus hijos valores y actitudes elevados. Supo valorar el significado de la educación y la consideró como una preparación integral de la persona para superar la ignorancia y, con ella, los riesgos del error y de la superstición.



