viernes, 5 de junio de 2015

Homilía de Juan García para niños - CORPUS CHRISTI - CICLO B (http://jgghomilias.blogspot.com.es/)


SIGNOS A UTILIZAR
Vamos a utilizar dos signos, el primero de ellos es un trofeo de fútbol (una copa), de las que vamos enseñando a todos porque nos sentimos orgullosos de lo que hemos conseguido. El otro signo es un trozo de carne (Una chuleta) y un trozo de pan con un vaso de agua.

HOMILÍA

1)      Una vez terminada la Pascua, hay tres fiestas que nos tratan de explicar con signos claros, cómo es Dios, y cómo desea que seamos nosotros como cristianos: Stma. Trinidad, Corpus Cristy, y el Sgdo Corazón de Jesús. ....
a)      Hoy celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Y es para nosotros tan importante que después de esta celebración saldremos por nuestras calles en procesión, celebrando esta fiesta.......¿Y qué celebramos?
2)      Cuando un equipo gana una competición, le dan un premio, un trofeo que exhibe con orgullo por su pueblo (El Barsa ganó la liga y se fue a celebrarlo a "la plaza de Cataluña" con la copa en la mano)... Pues esto es algo parecido a lo que nosotros celebramos, y que para nosotros es tan importante que lo sacamos a la calle orgullosamente.. ¿Y qué es?
a)      La liga es muy importante, pero quizás el año próximo la gane otro equipo y no nos acordaremos de este año.. ¿quién ganó hace 5 años... no nos acordamos.. ¿Qué cosa es tan importante para nosotros? ¿Qué es lo más importante? ¿Lo que nos hace más felices? .... EL AMOR.....
3)      Estamos tan contentos porque alguien me quiere tanto, que ha sido capaz de dar su vida por mí... tengo que estar feliz.... uno de los símbolos es "El pelicano" que ama tanto a sus crías que se va arrancando a trozos su propio cuerpo para alimentar a sus crías, con la gran satisfacción de que sus crías siempre llevarán en ellas una parte de su madre, porque su trozo de carne se hará carne nueva en ellas.
a)      (Enseñamos el trozo de carne, y el trozo de pan con el vaso de agua) ¿Esto qué es?... un trozo de carne.... ¿Y qué tiene que ver esta carne con el pan y el agua?.... pues que el alimento del pan y del agua se transforma en carne de un ser vivo..... Muy bien...

Presentación actos Sagrado Corazón de Jesús y Corpus Christi_Luis Argüello

jueves, 4 de junio de 2015

EJERCICIOS ESPIRITUALES EN EL CENTRO DIOCESANO DE ESPIRITUALIDAD - FIN DE SEMANA 26 A 28 DE JUNIO



Los hombres y mujeres que son guiados por el Espíritu, manifiestan una especial unión con Dios, viven su entrega unidos a Cristo y llegan a mirar la historia, la vida, el mundo y al ser humano con los ojos de Dios. Al mismo tiempo, son capaces de amar con el corazón de Dios. Aportan a la humanidad una manera propia de servirle, de entregarse, desde los matices de Dios que han experimentado: misericordia, compasión, profundidad, delicadeza… 

La vida cristiana es siempre una respuesta y requiere de la persona atención a Aquel que llama en cualquier momento. Es así como toda experiencia de Dios se explica en este encuentro, poniendo de relieve la acción personal del sujeto como respuesta a la acción de Dios, que lleva siempre la iniciativa. En los Ejercicios Espirituales se trata de vivir en continua presencia de Dios, entregándose totalmente a los demás, cada uno a su ritmo. 

Los Ejercicios Espirituales pretenden “preparar y disponer” al ejercitante para cumplir con total libertad la voluntad de Dios. Introducen a la persona en un itinerario para alcanzar libertad; le proporcionan herramientas y experiencias donde es impulsada por el Espíritu; puede ir a las raíces hondas de su ser, de sus deseos y temores, para hacer las opciones que más le ayuden al verdadero fin de su vida; durante los Ejercicios se aventura en la experiencia del amor que la crea, la perdona, la llama y convoca a ser como Jesús, el Dios encarnado.




lunes, 1 de junio de 2015

EL MUNDO ES DE TODOS (Luis Guitarra) con ilustraciones de Mª Mar Carles ...

"ENTRAMOS EN LA IGLESIA PARA ADORAR, SALIMOS PARA SERVIR"

Cercanos a la solemnidad del Corpus Christi recordamos con afecto el lema que está de trasfondo en toda nuestra dinámica pastoral diocesana: "Entramos en la Iglesia para adorar, salimos para servir". 

Podríamos decir que en esta gran verdad se esconde la misión propia de todo cristiano, y que hemos aprendido del Maestro: "os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis" (Jn 13, 15).

Los catequistas sabemos muy bien qué significa esto, pues precisamente "el fin último de la catequesis es poner a uno no solo en contacto sino en comunión, en intimidad con Jesucristo" (CT 5; DGC 80). Necesitamos estar muy cerca de Jesús el Señor, reconocer su Presencia para adorarle, para amarle sobre todas las cosas, para descubrir el valor inmenso que su Misterio encierra, y para sentir la relación de amor que se desprende de esa Presencia. Cuando nos dejamos mirar por Él nos descubrimos como hijos, pero no como hijos "únicos", sino como hijos al lado de los otros, hermanos de toda la humanidad.


Dios recibe con muy buen agrado nuestro amor y, por ello, de su Presencia adorable, se refleja Jesucristo como verdadero rostro de la misericordia del Padre (cf. MV 1). En Jesús Sacramentado se refleja el rostro de tantos que como Jesús sufren y cargan con una gran cruz: enfermos, desahuciados, en paro, sin ilusión, perseguidos, etc. Ciertamente mirarle nos llena de Él mismo, de sus dones y frutos espirituales. Esa presencia "silenciosa" es muy locuaz y es pacificadora,  pero invita y urge a la caridad, al servicio por amor. Lo más fácil es quedarse absortos, hagamos tres tiendas (cf. Mc 9, 5), sin importarnos lo que ocurra fuera de la iglesia, pero Dios encarnado en medio de su pueblo nos invita a servirle ahí: "La Eucaristía, antídoto frente a la indiferencia".