Lecturas: Is 58, 7-10; Sal 111, 4-9; 1ªCor 2, 1-5; Mt 5, 13-16
Isaías: ¿no sabes realmente lo que agrada al Señor?: Comparte tu pan con el hambriento, tu casa con el pobre y no vuelvas la espalda a tu hermano. Tu recto obrar será como una luz y todos verán la gloria de Dios. Si llamas a Dios te responderá (No basta con convertirse de corazón, sino que hay desatar amarras y arriesgarse por el Señor y derrotar y cambiar las estructuras que nos hacen cómplices de las injusticias en el mundo. Compartir tu pan con el hambriento, a nivel mundial. Aunque los gobernantes se reúnen para buscar soluciones, no hay luz. La luz son los signos y las obras)
Salmo: El justo brillará en las tinieblas como una luz (analizar las tinieblas: odio, venganza, envidia, violencia)
1ª Corintios: Cuando les expliqué el proyecto de Dios no lo hice con oratoria, sino dando a conocer a Jesús.
Mateo: Vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo, y si no se cumple esta misión el mundo estará soso y ciego. Hagan que brille la luz de las buenas obras para que el mundo dé gloria a Dios.
Signos que vamos a utilizar:
Vamos a utilizar un dibujo grande de una bombilla, una bombilla sola grande, un alargador de cable enchufado a la electricidad para hacer encender dicha bombilla.
HOMILÍA
1) Os voy a contar un cuento: Un sacerdote en una catequesis le preguntó a un niño: “si todo lo bueno que hicieras en tu vida se pintara de color blanco y todo lo malo de color negro, ¿tú de qué color serías? Y el niño contestó: Yo sería a rayas”.
2) Por eso: el mundo es como el cuento del blanco y el negro: porque está hecho a rayas. Como nosotros. Pero hay cosas que ocurren y son para nosotros motivo de alegría, de fuerza, de amor, son luz y esperanza. Pero al mismo tiempo hay cosas que provocan tristeza, muerte, lágrimas y oscuridad.



