jueves, 8 de diciembre de 2016
miércoles, 7 de diciembre de 2016
martes, 6 de diciembre de 2016
domingo, 4 de diciembre de 2016
MONTAR EL BELÉN
Siguiendo una vieja tradición, que viene desde San Francisco de Asís, los cristianos tenemos la costumbre de montar el belén. Las familias cristianas, los padres junto a sus hijos, instalan el Belén en el hogar; un hogar dentro de otro hogar. Aquella Sagrada Familia, parecía no tener lugar donde habitar, sin embargo, Dios inspiró a las gentes de aquellas tierras para que el Hijo de Dios fuera acogido haciendo de la intemperie también lugar donde albergar.
Montar el Belén llena de ilusión a pequeños y grandes. Realmente parece que se sigue todo un ritual, que va acompañado de villancicos y también de algún picoteo de turrones, peladillas y mazapanes. Papás y niños ponen todo su cariño e ingenuidad. Aprovechando que se pone tal figurita o tal otra, los papás cuentan una vez más a los niños la narración sagrada de esta bonita Historia.
Es bonito llegar a casa y encontrarte con esta referencia, con esta familia que nos alumbra a Jesús el Señor. Realmente yo en casa siempre tengo puesto el belén, el Misterio, que me recuerda que Dios se me presenta como familia y en esa imagen tenemos todos los cristianos la referencia más genuina para la familia y para la comunidad eclesial.
Me llena de orgullo y satisfacción escuchar villancicos por las calles, contemplar distintos Misterios en los escaparates; sentir las calles como ese hogar que desea acoger al Mesías, aunque no sepa muy bien ni dónde ni cómo ni cuándo.
También vivo con ilusión cada año la instalación del Belén en una de mis parroquias, concretamente en Cigales, cada niño realiza una figurita con plastilina. Ahí se nota mucho la ayuda de los papás. ¡Qué bueno! Todo un Belén Bíblico Monumental, en el que intervienen muchas manos: niños, medianos y mayores. Y no digamos el Belén viviente de cada año por Navidad.
Continuemos nuestras tradiciones, conservémoslas, merecen la pena.
Montar el Belén llena de ilusión a pequeños y grandes. Realmente parece que se sigue todo un ritual, que va acompañado de villancicos y también de algún picoteo de turrones, peladillas y mazapanes. Papás y niños ponen todo su cariño e ingenuidad. Aprovechando que se pone tal figurita o tal otra, los papás cuentan una vez más a los niños la narración sagrada de esta bonita Historia.
Es bonito llegar a casa y encontrarte con esta referencia, con esta familia que nos alumbra a Jesús el Señor. Realmente yo en casa siempre tengo puesto el belén, el Misterio, que me recuerda que Dios se me presenta como familia y en esa imagen tenemos todos los cristianos la referencia más genuina para la familia y para la comunidad eclesial.
Me llena de orgullo y satisfacción escuchar villancicos por las calles, contemplar distintos Misterios en los escaparates; sentir las calles como ese hogar que desea acoger al Mesías, aunque no sepa muy bien ni dónde ni cómo ni cuándo.
También vivo con ilusión cada año la instalación del Belén en una de mis parroquias, concretamente en Cigales, cada niño realiza una figurita con plastilina. Ahí se nota mucho la ayuda de los papás. ¡Qué bueno! Todo un Belén Bíblico Monumental, en el que intervienen muchas manos: niños, medianos y mayores. Y no digamos el Belén viviente de cada año por Navidad.
Continuemos nuestras tradiciones, conservémoslas, merecen la pena.
DIOS VIENE A CENAR - Colegiata "San Antolín" - Medina del Campo
Los cuentos, que están escritos por la parte de atrás, se leen y se comentan; por ejemplo, en el primero hablamos de que Jesús vino, viene y vendrá y que nos dirá que lo que hacemos con los demás lo hacemos con Él. En el segundo que Dios siempre nos acompaña. En el tercero que la verdadera alegría es Cristo y el último que Él, Jesús, es la luz y que siempre queseamos luz para los demás entregamos nuestra vida y somos más felices.
CUENTOS PARA EL ADVIENTO
1er CUENTO: El perdón.
2º CUENTO: La
esperanza.
3er CUENTO: La alegría.
4º CUENTO: La luz.
"Había una vez una mujer. Cierto día, se le apareció un ángel, y le
dijo que, en recompensa por su dedicación Y bondad con las cosas de Dios, El mismo en
persona iba a ir a cenar esa noche en su casa.
La mujer se llenó de emoción y corrió a su casa a preparar todo para el gran
evento. Inmediatamente se puso manos a la obra, a planchar su mejor vestido
para recibir al invitado de lujo. En eso estaba cuando sonó el timbre. Al
acudir a la puerta, halló a una mujer muy pobremente vestida que le pedía algo
de ropa que no usase. "Perdone señora, pero estoy haciendo un trabajo para
alguien muy importante. Vuelva otro día".
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