sábado, 12 de julio de 2014

Encuentro Nueva Evangelización_ENE_Tote Barrera

BALANCE DEL CURSO: DELEGACIÓN DIOCESANA DE CATEQUESIS DE VALLADOLID

Este año podríamos decir que viene marcado por varios hitos, que ha venido muy marcado por las novedades:


1) La publicación de la exhortación  Evangelii Gaudium, en la que el papa Francisco nos presenta una catequesis kerigmática y mistagógica.

2) Nuevo Directorio para la Iniciación cristiana de los sacramentos, el cual tendremos que conocer y profundizar. 

3) Visita “ad limina” de nuestro obispo a Roma, en la que esta delegación hace balance  en lo que respecta a la catequesis de los últimos cinco años.

4) También hay que recordar, con agradecimiento, a Don José, que fue un obispo catequista en Valladolid.

5) Un nuevo catecismo para la Iniciación cristiana “Testigos del Señor” (10-14 años). 

6) Finalización de una Escuela Diocesana del Catequista, en la que durante tres años un grupo de 30 catequistas de nuestra diócesis han venido participando, sin los que han participado “on line” desde los cinco continentes.

No obstante, siempre hay cosillas que revisar, se dice que "lo que no se evalúa se devalúa", siempre mirando hacia adelante con fe, esperanza y esta vez el amor, en versión alegría.

·     Algunas veces nos fijamos mucho en los números, caemos en la tentación de valorar la eficacia de nuestra pastoral por los números, yo suelo hablar del dinamismo del grano de mostaza, es el prototipo para la nueva evangelización:

§       Es verdad que no podemos ser ingenuos y caer en la cuenta de que necesitamos catequistas, ya no tanto la edad, que es una media de 50 años. Ciertamente necesitamos catequistas vocacionados, no vale ya la buena disposición y mucho menos los catequistas que pretendan hacer de la catequesis otra clase, en vez de la transmisión de la fe.

109.343 catequistas en España
8.731.000 horas de catequesis en España
Más de 1.500 catequistas en Valladolid con una media de 50 años

§       Necesitamos involucrarnos más en la dinámica diocesana, que los catequistas nos juntemos para compartir misión y para sentir el corazón de Dios en nuestro ánimo.

§       Es muy importante el acompañamiento personal de nuestros destinatarios, de sus padres y de los catequistas. Se acompañan procesos en los que las personas, dependiendo las edades, se hacen cristianos. Pues que no estén solos

Desde la Delegación diocesana de Catequesis de Valladolid damos gracias porque tenemos muchas ganas de sembrar, todo el valor es del Señor, nosotros somos meros instrumentos.

jueves, 10 de julio de 2014

KERIGMA: PRIMER ANUNCIO

          
En la actualidad la Iglesia tiene como desafío la Nueva Evangelización. Pues bien, para un nuevo talante de fe, de esperanza y de caridad de los católicos, la Iniciación Cristiana que la Iglesia debe recuperar tiene como fundamento y punto de partida el kerigma, el anuncio alegre, directo e incisivo de Cristo vivo. Por esta razón, la Iglesia habrá de tener presente el kerigma en todas sus acciones.

El anuncio de Cristo vivo y la respuesta de conversión de quien lo acoge es lo que da posibilidad a una Iniciación Cristiana verdadera y a un crecimiento continuo en la fe. 

Si la evangelización se compromete también como una acción educativa, no se puede dejar de educar y acompañar la conversión inicial consecuencia del primer anuncio y del kerigma, así como la educación de la conversión permanente en la fe. 

Es necesario volver a anunciar a Cristo en nuestros ambientes, se trata sin duda de una urgencia pastoral: o anunciamos nuevamente a Jesucristo o el mundo ya no será más cristiano. 

Además, aun cuando pastoralmente somos conscientes del progresivo crecimiento de la indiferencia y de la superficialidad, a lo que se añade el resultante alejamiento de los creyentes, existe no obstante la serena intuición de orientarse hacia comunidades cristianas numéricamente más pequeñas pero más auténticas. Lo que importa no es tanto la cantidad de bautizos sino la calidad de los cristianos; sin embargo la Iglesia no puede descuidar a los alejados. Los bautizados no evangelizados habrán de ser los principales destinatarios de la Nueva Evangelización. 

El Kerigma es central en el ser y quehacer de la Iglesia, nada de lo que ella haga puede excusar el anuncio siempre nuevo de Jesucristo muerto y resucitado.

miércoles, 9 de julio de 2014

EL CATEQUISTA Y SU FORMACIÓN

        
¿Qué sería del catequista sin su formación? Pues se parecería a aquel futbolista que no entrena porque cree que ya lo ha aprendido todo, que no necesita aprender nuevas técnicas deportivas porque tiene confianza en sí mismo.

La diócesis de Valladolid a través de sus parroquias, unidades pastorales, arciprestazgos tiene la oportunidad de formar a sus catequistas. Todos los cristianos después de haber sido iniciados deberíamos continuar nuestra formación. Incluso los sacerdotes tenemos espacios grupales, y también a nivel personal, para leer y formarnos. 

Si decimos que nos encontramos en un tiempo nuevo y se nos está animando a una nueva evangelización urgente, se precisan catequistas y agentes de pastoral, en general, que estén a la altura de las circunstancias.

Valladolid, a través de la delegación diocesana de catequesis, ha ofrecido a lo largo de los tres últimos años la posibilidad de formación para los catequistas, no solo de nuestra diócesis sino también de fuera de ella. Pues han sido cientos los catequistas que han descargado los temas de la web de nuestra delegación. 


Lo cierto es que no podemos seguir igual, necesitamos descubrir nuestro sentido misionero como catequistas. Para nuevos tiempos, nuevos catequistas, es decir, catequistas con espíritu renovado. Tenemos la misión de animar, precisamente de esto es lo que más necesita nuestra Iglesia: que nos contagiemos la ilusión, la fe, la alegría por creer.

martes, 8 de julio de 2014

Homilía final del Aula de Verano


En la tarde de ayer, Don Ángel (obispo de Segovia) nos hablaba de María como "catecismo viviente". Hoy, a mí, también me gustaría hablar de otro catecismo que es el que viene expresado a través del arte, especialmente del retablo que tenemos delante.

No quisiera centrarme tanto en el estilo y en los autores: rococó y la Inmaculada de Gregorio Fernández, sino más bien en el significado que puedo encontrar ayer y hoy en él.

Esta capilla de San Ignacio o del noviciado en Villagarcía de Campos nos habla por sí sola, y nos remite hacia lo qué es un noviciado y el paralelismo que encuentro entre el tiempo del noviciado y el tiempo del catecumenado (cf. AG 14). 

No me gustaría hablar de documentos y tampoco de autores, sino de la propia experiencia, de quien ha hecho un noviciado, este año hará 25 años que lo comencé, y -también- de quién ha hecho el catecumenado. Es decir, de "lo que siente el corazón habla la lengua" (Mt 12, 34). 

En el noviciado, como en la catequesis, se inicia al novicio en el conocer, celebrar, vivir y orar; igual que en la catequesis. Conocer el lugar donde se encuentra, esa familia a la que él desea pertenecer. Celebrar, porque los sacramentos son "signos visibles de Dios que es invisible", porque la Eucaristía es el centro de la vida de cualquier cristiano y más de aquel que está "desbocado" por el Señor y por el prójimo. La Eucaristía que se prolonga a lo largo de todo el día, como si el altar se dilatara en el espacio y en el tiempo; para hacer sitio a más, especialmente los pobres, alrededor de él y también para que se prolongue mucho más de las cuatro paredes que constituyen la capilla y del tiempo que ha podido durar. Vivir, aprender un estilo de vida comunitario en el que lo importante es descubrir a Dios en todas las cosas: vivir a la luz de la Palabra de Dios. Orar, orar mucho, porque es la forma de estar con el Amigo que nunca falla; para conocerle, para más amarle, servirle y seguirle, hay que estar tiempo con Él.