lunes, 14 de julio de 2014
Encuentro Nueva Evangelización ENE_Mons. Rafael Zornoza
sábado, 12 de julio de 2014
Encuentro Nueva Evangelización_ENE_Tote Barrera
BALANCE DEL CURSO: DELEGACIÓN DIOCESANA DE CATEQUESIS DE VALLADOLID
Este año podríamos decir que viene marcado por varios hitos, que ha venido muy marcado por las novedades:
1) La publicación de la exhortación Evangelii Gaudium, en la que el papa Francisco nos presenta una catequesis kerigmática y mistagógica.
2) Nuevo Directorio para la Iniciación
cristiana de los sacramentos, el cual tendremos que conocer y profundizar.
3) Visita “ad limina” de nuestro
obispo a Roma, en la que esta delegación hace balance en lo que respecta a la catequesis de los últimos cinco años.
4) También hay que recordar, con
agradecimiento, a Don José, que fue un obispo catequista en Valladolid.
5) Un nuevo catecismo para la Iniciación
cristiana “Testigos del Señor” (10-14 años).
6) Finalización de una Escuela
Diocesana del Catequista, en la que durante tres años un grupo de 30
catequistas de nuestra diócesis han venido participando, sin los que han
participado “on line” desde los cinco continentes.
No obstante, siempre hay cosillas
que revisar, se dice que "lo que no se evalúa se devalúa", siempre mirando hacia
adelante con fe, esperanza y esta vez el amor, en versión alegría.
· Algunas veces nos fijamos
mucho en los números, caemos en la tentación de valorar la eficacia de nuestra
pastoral por los números, yo suelo hablar del dinamismo del grano de mostaza,
es el prototipo para la nueva evangelización:
§
Es verdad que no podemos ser ingenuos y caer en la cuenta de que
necesitamos catequistas, ya no tanto la edad, que es una media de 50 años.
Ciertamente necesitamos catequistas vocacionados, no vale ya la buena
disposición y mucho menos los catequistas que pretendan hacer de la catequesis
otra clase, en vez de la transmisión de la fe.
109.343 catequistas en España
8.731.000 horas de catequesis en España
Más de 1.500 catequistas en Valladolid con una media de 50 años
§
Necesitamos involucrarnos más en la dinámica diocesana, que los catequistas
nos juntemos para compartir misión y para sentir el corazón de Dios en nuestro
ánimo.
§
Es muy importante el acompañamiento personal de nuestros destinatarios, de
sus padres y de los catequistas. Se acompañan procesos en los que las personas,
dependiendo las edades, se hacen cristianos. Pues que no estén solos
Desde la Delegación diocesana de Catequesis de Valladolid damos gracias porque tenemos muchas ganas de sembrar, todo el valor es del Señor, nosotros somos meros instrumentos.
viernes, 11 de julio de 2014
jueves, 10 de julio de 2014
KERIGMA: PRIMER ANUNCIO
En la actualidad la Iglesia tiene como desafío la Nueva Evangelización. Pues bien, para un nuevo talante de fe, de esperanza y de caridad de los católicos, la Iniciación Cristiana que la Iglesia debe recuperar tiene como fundamento y punto de partida el kerigma, el anuncio alegre, directo e incisivo de Cristo vivo. Por esta razón, la Iglesia habrá de tener presente el kerigma en todas sus acciones.
El anuncio de Cristo vivo y la respuesta de conversión de quien lo acoge es lo que da posibilidad a una Iniciación Cristiana verdadera y a un crecimiento continuo en la fe.
Si la evangelización se compromete también como una acción educativa, no se puede dejar de educar y acompañar la conversión inicial consecuencia del primer anuncio y del kerigma, así como la educación de la conversión permanente en la fe.
Es necesario volver a anunciar a Cristo en nuestros ambientes, se trata sin duda de una urgencia pastoral: o anunciamos nuevamente a Jesucristo o el mundo ya no será más cristiano.
Además, aun cuando pastoralmente somos conscientes del progresivo crecimiento de la indiferencia y de la superficialidad, a lo que se añade el resultante alejamiento de los creyentes, existe no obstante la serena intuición de orientarse hacia comunidades cristianas numéricamente más pequeñas pero más auténticas. Lo que importa no es tanto la cantidad de bautizos sino la calidad de los cristianos; sin embargo la Iglesia no puede descuidar a los alejados. Los bautizados no evangelizados habrán de ser los principales destinatarios de la Nueva Evangelización.
El Kerigma es central en el ser y quehacer de la Iglesia, nada de lo que ella haga puede excusar el anuncio siempre nuevo de Jesucristo muerto y resucitado.
miércoles, 9 de julio de 2014
EL CATEQUISTA Y SU FORMACIÓN
¿Qué sería del catequista sin su formación? Pues se parecería a aquel futbolista que no entrena porque cree que ya lo ha aprendido todo, que no necesita aprender nuevas técnicas deportivas porque tiene confianza en sí mismo.
La diócesis de Valladolid a través de sus parroquias, unidades pastorales, arciprestazgos tiene la oportunidad de formar a sus catequistas. Todos los cristianos después de haber sido iniciados deberíamos continuar nuestra formación. Incluso los sacerdotes tenemos espacios grupales, y también a nivel personal, para leer y formarnos.
Si decimos que nos encontramos en un tiempo nuevo y se nos está animando a una nueva evangelización urgente, se precisan catequistas y agentes de pastoral, en general, que estén a la altura de las circunstancias.
Valladolid, a través de la delegación diocesana de catequesis, ha ofrecido a lo largo de los tres últimos años la posibilidad de formación para los catequistas, no solo de nuestra diócesis sino también de fuera de ella. Pues han sido cientos los catequistas que han descargado los temas de la web de nuestra delegación.
Lo cierto es que no podemos seguir igual, necesitamos descubrir nuestro sentido misionero como catequistas. Para nuevos tiempos, nuevos catequistas, es decir, catequistas con espíritu renovado. Tenemos la misión de animar, precisamente de esto es lo que más necesita nuestra Iglesia: que nos contagiemos la ilusión, la fe, la alegría por creer.
martes, 8 de julio de 2014
Homilía final del Aula de Verano
Esta capilla de San Ignacio o del noviciado en Villagarcía de Campos nos habla por sí sola, y nos remite hacia lo qué es un noviciado y el paralelismo que encuentro entre el tiempo del noviciado y el tiempo del catecumenado (cf. AG 14).
No me gustaría hablar de documentos y tampoco de autores, sino de la propia experiencia, de quien ha hecho un noviciado, este año hará 25 años que lo comencé, y -también- de quién ha hecho el catecumenado. Es decir, de "lo que siente el corazón habla la lengua" (Mt 12, 34).
En el noviciado, como en la catequesis, se inicia al novicio en el conocer, celebrar, vivir y orar; igual que en la catequesis. Conocer el lugar donde se encuentra, esa familia a la que él desea pertenecer. Celebrar, porque los sacramentos son "signos visibles de Dios que es invisible", porque la Eucaristía es el centro de la vida de cualquier cristiano y más de aquel que está "desbocado" por el Señor y por el prójimo. La Eucaristía que se prolonga a lo largo de todo el día, como si el altar se dilatara en el espacio y en el tiempo; para hacer sitio a más, especialmente los pobres, alrededor de él y también para que se prolongue mucho más de las cuatro paredes que constituyen la capilla y del tiempo que ha podido durar. Vivir, aprender un estilo de vida comunitario en el que lo importante es descubrir a Dios en todas las cosas: vivir a la luz de la Palabra de Dios. Orar, orar mucho, porque es la forma de estar con el Amigo que nunca falla; para conocerle, para más amarle, servirle y seguirle, hay que estar tiempo con Él.
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